Por tierras de España
El hombre de estos campos que incendia los pinares
y su despojo aguarda como botín de guerra,
antaño hubo raído los negros encinares,
talado los robustos robledos de la sierra.
Hoy ve sus pobres hijos huyendo de sus lares;
la tempestad llevarse los limos de la tierra
por los sagrados ríos hacia los anchos mares;
y en páramos malditos trabaja, sufre y yerra,
Es hijo de una estirpe de rudos caminantes,
pastores que conducen sus hordas de merinos
a Extremadura fértil, rebaños trashumantes
que mancha el polvo y dora el sol de los caminos.
Pequeño, ágil, sufrido, los ojos de hombre astuto,
hundidos, recelosos, movibles; y trazadas
cual arco de ballesta, en el semblante enjuto
de pómulos salientes, las cejas muy pobladas,
Abunda el hombre malo del campo y de la aldea,
capaz de insanos vicios y crímenes bestiales,
que bajo el pardo sayo esconde un alma fea,
esclava de los siete pecados capitales.
Los ojos siempre turbios de envidia o de tristeza,
guarda su presa y llora la que el vecino alcanza;
ni para su infortunio ni goza su riqueza;
le hieren y acongojan fortuna y malandanza.
El numen de estos campos es sanguinario y fiero:
al declinar la tarde, sobre el remoto alcor,
veréis agigantarse la forma de un arquero,
la forma de un inmenso centauro flechador.
Veréis llanuras bélicas y páramos de asceta
‑no fue por estos campos el bíblico jardín‑;
son tierras para el águila, un trozo de planeta
por donde cruza errante la sombra de Caín.
Comentario de texto:
En este poema de la obra de Antonio Machado,
Campos de Castilla, el tema es la preocupación regeneracionista y patriótica, ya que en él denuncia y reprocha a los campesinos con versos como: "Abunda el hombre malo del campo y de la aldea" o "el numen de estos campos es sanguinario y feo". También arremete contra la envidia o la avaricia : "los ojos siempre turbios de envidia o tristeza". En cuanto al lenguaje podemos decir que predomina la descripción ya que no hay casi narración y los adjetivos son muy abundantes; las descripciones están valoradas de forma subjetiva y negativamente hacia el campesino ("Abunda el hombre malo del campo y de la aldea"). A nivel morfosintáctico predominan los predicados nominales y las oraciones compuestas coordinadas ( "vereis llanuras bélicas y paramos de ascetas").Las figuras literarias que podemos encontrar en el poema, son: paralelismo ("..la forma de un arquero, la forma de un inmenso...), hipérbaton (...bajo el pardo sayo,) y la metáfora ( ...sagrados ríos hacia los anchos mares,).